OPINION ¿MARCHA AMBIENTAL O ESCENARIO POLÍTICO?





La marcha convocada en Barahona contra las operaciones de Belfond deja una lección que no puede ser ignorada: cuando una causa ciudadana comienza a percibirse como un escenario de protagonismo político, pierde fuerza y pierde respaldo popular.

La defensa de los recursos naturales es una responsabilidad de todos los barahoneros. Sin embargo, muchos ciudadanos observaron con preocupación la presencia visible de dirigentes y figuras políticas vinculadas a sectores que, en distintos momentos de la historia reciente, participaron en decisiones, permisos o procesos relacionados con proyectos que hoy son objeto de cuestionamientos.

Para una parte importante de la población, resultó contradictorio ver a actores políticos presentarse ahora como defensores de una causa sobre la que anteriormente tuvieron responsabilidades o influencia. Esa percepción provocó que muchos ciudadanos optaran por mantenerse al margen de la actividad.

Desde tempranas horas de la mañana se pudo observar la participación de dirigentes políticos y activistas identificados con sectores de oposición, así como de personas ajenas a las organizaciones comunitarias que originalmente impulsaban la convocatoria. Esta situación generó la impresión de que la actividad estaba siendo utilizada para objetivos distintos al reclamo ambiental.

El resultado fue evidente: una asistencia por debajo de las expectativas y una ciudadanía que decidió enviar un mensaje claro mediante su ausencia. El pueblo de Barahona demostró que respalda la defensa del medio ambiente, pero también que rechaza cualquier intento de convertir una causa colectiva en una plataforma partidaria.

La protección de los recursos naturales requiere unidad, credibilidad y transparencia. Ningún sector político debe pretender apropiarse de una lucha que pertenece a toda la provincia. Cuando los intereses partidarios desplazan el interés común, el verdadero perjudicado es el movimiento social.

Barahona necesita soluciones, estudios responsables, diálogo y acciones concretas. Lo que ocurrió debe servir de reflexión para todos los sectores involucrados. Si se desea construir un movimiento fuerte y representativo, la prioridad debe ser la defensa de la provincia y no la promoción de figuras o proyectos políticos.

La ciudadanía habló con su presencia limitada y, sobre todo, con su ausencia. Ese mensaje merece ser escuchado.






























Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente