La secretaria general del PRM fortalece su proyecto presidencial en el Este y asegura que las bases oficialistas están listas para mantener el poder más allá del 2028. En la foto, Carolina Mejia en La Romana este domingo 10 de mayo de 2026.

La Romada, RD.- Carolina Mejía elevó este domingo el tono de sus aspiraciones presidenciales al afirmar que República Dominicana se encamina hacia un momento histórico con la posibilidad de elegir por primera vez a una mujer como presidenta de la República.

Durante un multitudinario encuentro político celebrado en el Club Deportivo Virgilio Castillo Chola, en La Romana, la también secretaria general del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) expresó que el país ha vivido más de un siglo y medio de gobiernos encabezados exclusivamente por hombres, una realidad que, según dijo, podría cambiar en las próximas elecciones presidenciales.

“Desde hace 182 años hemos tenido presidentes de todo tipo, pero lo que nunca hemos tenido es una presidenta. Y eso está por cambiar”, proclamó Mejía ante cientos de dirigentes, alcaldes, legisladores y militantes provenientes de provincias de la región Este.

La dirigente oficialista encabezó una jornada política que reunió a representantes de La Romana, San Pedro de Macorís, La Altagracia, Hato Mayor, El Seibo y Monte Plata, en un acto que también sirvió como escenario para rendir cuentas de su gestión al frente de la Secretaría General del PRM.

Política


Consolidación de liderazgo rumbo al 2028

Las declaraciones de Carolina Mejía son interpretadas dentro del creciente escenario preelectoral que comienza a configurarse en el oficialismo de cara a las elecciones de 2028, donde varias figuras del PRM han comenzado a movilizar estructuras políticas y fortalecer presencia territorial.

En ese contexto, Mejía destacó que desde el pasado 22 de marzo inició un recorrido nacional con el objetivo de escuchar a las bases del partido, fortalecer la organización y medir el respaldo interno a su proyecto político.

“Desde el 22 de marzo que inicié un recorrido nacional, he tenido la dicha de escuchar y ver a nuestra gente comprometida y con ganas de vencer una vez más. Esto es claro, si seguimos así, el 2028 será de nosotros”, expresó.

Sus palabras reflejan la estrategia de consolidación interna que desarrolla el oficialismo para preservar la continuidad del proyecto político encabezado actualmente por el presidente Luis Abinader, cuya gestión mantiene altos niveles de incidencia dentro del PRM.

El peso simbólico de una eventual candidatura femenina

La intervención de Carolina Mejía también reaviva el debate sobre la representación femenina en la política dominicana. Aunque las mujeres han ocupado posiciones relevantes en el Congreso, ministerios, alcaldías y altas cortes, República Dominicana nunca ha tenido una mujer electa como presidenta desde la fundación de la República en 1844.

La propia Mejía representa una de las figuras femeninas de mayor proyección dentro del escenario político nacional. Actualmente ocupa la alcaldía del Distrito Nacional y es considerada una de las dirigentes con mayor nivel de conocimiento y aceptación dentro del PRM.

Además, su liderazgo combina experiencia partidaria y capital político heredado de una de las familias más influyentes de la política dominicana, al ser hija del expresidente Hipólito Mejía.

Analistas consideran que su discurso busca conectar con sectores jóvenes y femeninos del electorado, en momentos en que aumenta la demanda de mayor participación de la mujer en espacios de poder político y toma de decisiones.

Respaldo de dirigentes del Este

El acto político contó con la participación de importantes dirigentes y autoridades de la región Este vinculados al PRM, entre ellos el senador Santiago Zorrilla y la diputada Carmen Ligia Barceló.

También estuvieron presentes los alcaldes Karina AristyRaymundo Ortiz y Eduardo Familia, además de presidentes municipales y dirigentes provinciales de la organización oficialista.

La actividad evidenció la capacidad de convocatoria de Carolina Mejía en una de las regiones estratégicas del país y fortalece la percepción de que su proyecto presidencial continúa tomando forma dentro de la estructura oficialista.