sábado, 2 de noviembre de 2013

OPINION: La presa de Monte Grande no puede esperar más

POR ISMAEL BATISTA



Los fondos que se destinarían a la construcción de la presa de Monte Grande en la provincia de Barahona  valorada en unos 300 millones de dólares, será la inversión de capitales más importante de la subregión Enriquillo en todas épocas. La construcción de la obra  alimentada por las aguas  del río Yaque del Sur conllevara múltiples beneficios  para los habitantes de la región: en primer orden, la  producción de diferentes rublos agrícolas; con la generación hidráulica de electricidad contribuirá a paliar el déficit energético del país con la aportación en megavatios que hará al sistema energético nacional.  Aguas para el inconcluso acueducto regional múltiple y, el embalse de la misma conjuntamente con los llamados aliviaderos del río  Yaque del Sur contribuirá al control de las devastadoras inundaciones  a la agricultura  provocadas  por las avenidas  del río; también mantendrá en control de la crecidas del lago Enriquillo, con lo que se evitara la ocupación por parte de la aguas del lago  de miles de tareas tierras destinada a la producción agrícolas y a la crianza del ganado vacuno. 

Por lo antes expresado, podemos afirmar que la presa de Monte Grande es  la salvación de la gente que vive en esta área geográfica de la región sur de la República Dominicana, demarcada en  mapa de pobreza, como de las más deprimidas del país,  donde la pobreza y la desigualdad social alcanzan niveles desproporcionalmente elevados en comparación con otras regiones. Por consiguiente  la construcción de la presa de Monte Grande es para los habitantes de  las provincias de Barahona, Bahoruco e Independencia  una   prioridad impostergable. Miles de tareas de tierra cultivables esperan ser impregnadas  por las aguas de la presa.

También es  importante destacar que la presa de Monte Grande por el impacto social que tiene en la reducción real de pobreza y en la creación de riquezas en la región  fue agendada en los postulados de campaña del presidente Danilo Medina  como la obra cumbre para la región, lo que le da carácter de prioridad en las ejecutorias del gobierno.

Son fundamentos valederos por los  que no se puede alegar costo de la obra o insuficiencia presupuestaria para postergar mas los inicio de los trabajos para la construcción de la presa. Aun así lo fuese, no se justifica,  porque   la  inversión en la presa en cuestión, tiene el carácter  de inversión de capitales para generar riquezas y empleos. Y  en situaciones precarias y de deudas, como las que está atravesando la República Dominicana,  la inversión de capitales debe  estar dirigida  a obras productivas, no para obras que representen  un gravamen para los gastos fiscales del gobierno,  como son otras obras en ejecución actualmente por el gobierno en otras regiones del país. En consecuencia nada debe detener en lo inmediato la construcción de la presa de Monte Grande en la provincia de Barahona.

En desmedro de la construcción de la presa de Monte Grande,  en el pasado reciente, el gobierno dominicano hizo una inversión de unos 1,600 millones de dólares en la construcción de la primera parte del sistema ferroviario metropolitano más extenso de Centro América y el  Caribe: el Metro de Santo Domingo. Una Inversión de capitales en una obra no productiva, actualmente  operando con el subsidio del gobierno

La obra referencia no operara con el subsidio del gobierno, lo cual es otro  argumento valedero  para no comprender  porque el actual gobierno en lo inmediato ha dejado de lado la construcción de la presa de Monte Grande en la región sur; en cambio ejecuta inversiones millonarias en la construcción de la Avenida de Circunvalación de Santo Domingo y en el sistema vial  de la región Este del país. Las autovías  en  construcciones, al igual que el Metro de Santo Domingo,  contribuirán a facilitar el flujo vehicular y a descongestionar el transito en el Distrito Nacional y la provincia  de Santo Domingo, lo que conllevaría el ahorro de combustible.

Los beneficios serán la creación de  empleos y el incremento de la  actividad económica durante el tiempo que dure la construcción. En cambio  la presa de Monte Grande será en lo inmediato una fuente permanente  de creación de riquezas y empleos, lo que impactara determinantemente  en las políticas de desarrollo implementadas por el gobierno de la región

El autor: Reside en Barahona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario