Santo Salvador Cuevas
En el Distrito Municipal de Mena, el respeto por quienes partieron de este mundo parece haberse enterrado bajo la maleza y la indiferencia.
El cementerio local,
lejos de ser un lugar de descanso eterno, se ha convertido en un «infierno» visual y estructural que lacera el sentimiento de las familias de esta comunidad perteneciente al municipio de Tamayo.La indignación no es para menos. Mientras los deudos sufren al ver las tumbas de sus seres queridos arropadas por el monte, surge una pregunta que recorre cada rincón de Mena Abajo: ¿Dónde están los más de 8.5 millones de pesos destinados a la dignificación de este recinto?
Millones recibidos, obra de «cartón»
A través de la Liga Municipal Dominicana, el Gobierno Central entregó la suma de RD$ 8,522,942.00, presupuestados específicamente para la construcción de la verja perimetral, aceras, contenes de la calle de acceso y el alumbrado eléctrico.
Sin embargo, la realidad que se palpa en el cementerio del Distrito Municipal de Mena es alarmante.
Hasta la fecha, solo se ha levantado una pared de bloques que carece de columnas y vigas de amarre. Los comunitarios temen que cualquier ventarrón derribe la estructura, provocando una tragedia que sume más luto y dolor a la población. por la falta de rendición de cuentas.
El silencio de Brandy Cuevas
La mirada de la comunidad se posa sobre el Director de la Junta Distrital, Brandy Cuevas, a quien acusan de indolente y de mantener un silencio sepulcral ante los reclamos.
“El director no da una explicación a los munícipes sobre qué ha hecho con los fondos entregados. Es una falta de consideración y de respeto a los difuntos que hicieron aportes en vida a nuestra localidad”, expresan residentes indignados.
Exigencias de una comunidad de pie
El estado de abandono no solo es una cuestión de estética; es una afrenta a la dignidad humana. Los moradores de Mena no piden favores, exigen transparencia y el cumplimiento de una obra que ya fue pagada con dinero del pueblo.
Las demandas son claras:
Terminación de la verja con sus respectivas columnas y vigas de seguridad.
Construcción de aceras y contenes en el acceso y el interior.
Iluminación total del camposanto para evitar actos vandálicos.
Limpieza inmediata de la maleza que hoy profana las tumbas.
Comunitarios, advierten que se mantendrán vigilantes hasta que culminen los trabajos del cementerio, porque entienden que el bienestar de una comunidad también se mide por la forma en que honra a sus muertos, y en Mena, esa honra está siendo pisoteada
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