La Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria, realiza un gran operativo de entrega de raciones de alimentos crudos, casa por casa en la Provincia de Barahona

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El jueves 13 de noviembre, mientras la madrugada aún envolvía las calles de Barahona, una red de solidaridad comenzó a desplegarse silenciosamente por los barrios más golpeados por la tormenta Melissa. Cañadas como Papoy, Camboya, La Raqueta, Los Callejones y Palmarito fueron testigos de un operativo sin precedentes: raciones alimenticias entregadas casa por casa, directamente a las familias que más lo necesitan.

Este esfuerzo fue liderado por la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria, bajo la coordinación del Dr. Edgar Augusto Féliz Méndez y ejecutado por el Sr. José Esteban Perdomo Emeterio, Subdirector de los Comedores Económicos, con énfasis en el enlace penitenciario. La magnitud del operativo, que involucró personal logístico, voluntarios y autoridades locales, marca un antes y un después en la forma en que el Estado se acerca a sus comunidades más vulnerables.

Este modelo, que fusiona los Comedores Económicos del Estado y el Plan de Asistencia Social de la Presidencia en un órgano desconcentrado del Ministerio de la Presidencia, bajo el Gabinete de Política Social, responde a una lógica de articulación intersectorial que puede transformar la política pública dominicana. El Decreto 597-25, que formaliza esta fusión, no solo reorganiza estructuras: habilita nuevas formas de presencia estatal en los territorios.

Lo que ocurrió en Barahona no fue solo una entrega de alimentos, fue una afirmación de dignidad. En un país donde la asistencia social muchas veces se limita a gestos simbólicos o a operativos mediáticos, este despliegue representa una apuesta por la cercanía, la escucha y el reconocimiento del otro. La decisión de realizar el operativo casa por casa revela una sensibilidad institucional que merece ser aplaudida: no se trata solo de distribuir recursos, sino de reconstruir vínculos.

Desde nuestra perspectiva, valoramos que este operativo interpela el rol del Estado como garante de derechos. La alimentación no es un favor: es un derecho humano fundamental. Y cuando se entrega con respeto, sin discriminación, sin clientelismo, se convierte en un acto de justicia. En contextos como Barahona, donde la pobreza estructural se entrelaza con la exclusión geográfica, la asistencia alimentaria debe ser parte de una política integral de desarrollo territorial.

Lo ocurrido en Barahona puede ser el inicio de una nueva narrativa institucional: una en la que el Estado no solo llega, sino que permanece; no solo asiste, sino que transforma. Para ello, es fundamental que estas acciones no se policen, más bien se conviertan en insumos para el diseño de políticas públicas más inclusivas. El operativo impactó a las familias más vulnerables, las cuales son destinatarias legítimas de las políticas públicas del Estado.

Desde nuestra labor como líder comunitario, investigador y docente comprometido con la dignidad humana y la justicia social, celebramos este operativo como una señal de esperanza. Resaltamos la figura del Dr. Edgar Augusto Féliz Méndez, quien siempre dice presente desde lo pequeño, y ahora, desde la posición que ostenta, su excelente gestión se vuelve aún más visible y transformadora.

Por: Mgtr. Melvin Cuello Díaz.

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